Aun era de noche cuando despuntaba la primera pantalla. Decidí asomarme y levanté con cuidado la gruesa tapa del tiempo que separaba la prehistoria escrita de la tecnología virtual.Como a todo polluelo, le costaría romper el cascarón. ¿35 años son muchos o pocos? Había rodado hasta la dark side of the mountain de Montjuïc, donde creo que aprendo más que enseño. Me puede la curiosidad, así que presenté mis credenciales al cancerbero: "José L. Madueño, nuevo pero con ganas" y ya estoy dentro.
Enseguida me creería un ave fénix renacido de las cenizas del papel y los lapiceros, para sobrevolar los nuevos lares tecnológicos. Pero, como toda nueva especie, necesitará de sus congéneres TIC para sobrevivir.
1 comentari:
Benvingut a l'era digital, al món dels blocaires, al món de la cooperació i de l'intercanvi d'informació.
Àlex.
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